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En vivo | Transmisión desde el Santuario de la Divina Misericordia (24h / 7)

Cuántas veces oigas el reloj dando las tres, sumérgete totalmente en Mi misericordia, adorándola y glorificándola; suplica su omnipotencia para el mundo entero y especialmente para los pobres pecadores, ya que en ese momento se abrió de par en par para cada alma (Diario, 1572).
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domingo, 7 de abril de 2019

SAN JOSÉ EN EL CONVENTO

Desde el 1 de marzo, en todas las capillas de la Congregación de las Hermanas de la Madre de la Misericordia, también en la capilla con la imagen milagrosa de Jesús Misericordioso y la tumba de santa Faustina en el santuario de Cracovia-Lagiewniki, se celebrarán oficios vespertinos en honor a san José. 

Las hermanas, desde el principio de la historia de la Congregación rinden un honor especial al Esposo de la Virgen María, y custodio del Hijo de Dios; bajo su protección se encomiendan. 

San José se preocupa no solo por las cosas materiales, sino también por las espirituales. Él mismo le dijo a santa Sor Faustina lo mucho que estaba apoyando esta obra que el Señor le había encomendado, es decir la obra de proclamar al mundo el mensaje de la Misericordia, y le prometió su protección. 

Pero le pidió que le tuviera una devoción constante, y que rezara diariamente tres oraciones y el Acuérdate (cf. Diario 1203). 

Mediante la transmisión diaria en línea (a excepción de los jueves y los domingos), a las 19 h de la tarde podrán unirse al canto de las letanías de san José, para agradecer junto con las hermanas por su protección paternal y para pedir ante Dios su intercesión en nuestras intenciones.


Oración a San José, Patrono de la Misericordia

Acordaos, oh castísimo esposo de la Virgen María y amable protector mío San José, que jamás se ha oído decir que ninguno haya invocado vuestra protección e implorado vuestro auxilio sin haber sido consolado. Lleno, pues, de confianza en vuestro poder, ya que ejercisteis con Jesús el cargo de Padre, vengo a vuestra presencia y me encomiendo a Vos con todo fervor.
No desechéis mis súplicas, antes bien acogedlas propicio y dignaos acceder a ellas piadosamente. Amén. (1203, 433) 

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.